Escuela Waterwhale
Los correos de Paco

Fui a buscar aguacates a Nairobi para montar mi primer despacho.

De allí salió el abogado frutero.

Sé que mi biografía no va a arreglar tu empresa.

Y te importa poco.

Nada.

Así que te contaré algo más útil.

Con el tiempo... he desarrollado una habilidad un poco extraña.

Una habilidad que no me convierte en nadie especial pero que no tienen ningún abogado.

Aunque la puede aprender.

Es la habilidad de:

Convertir el Derecho de empresa en un taller de cocina mediterránea o una receta de arroz con bogavante.

Puedes pensar que te tomo el pelo, o puedes suscribirte a mi lista y sabrás de qué te hablo.

Una buena política corporativa se parece bastante a una receta.

Necesita ingredientes concretos.

Un orden.

Alguien responsable de prepararla.

Y una forma de saber si el resultado es una paella o un arroz con cosas.

No me hace especial, es verdad, y tampoco es magia.

Lo que sí sé es que funciona.

Un CEO no necesita aprenderse todas las leyes.

Puedes pensar que no sé lo que digo,

O puedes apuntarte a mi lista donde te explico Derecho de empresa con historias, cagadas mías y de otros

y

por supuesto,

ejemplos que se entienden sin tener que estudiar la aburridísima carrera de derecho.

Te mandaré un correo al día.

Con historietas divertidas, consejos jurídicos y alguna receta empresarial.

Unos te harán reír.

Otros te convertirán en mejor CEO.

Ese es el trato.

¿Aceptarías consejos de Derecho de empresa de un abogado frutero que explica el derecho con una paella?

Cuando te suscribes, recibes un ebook que incluye:

  • La historia del viaje a Nairobi que terminó convirtiéndome en el abogado frutero.
  • La receta de cinco ingredientes para que una política corporativa pueda aplicarse de verdad.
  • El caso de una política de 84.000 euros que nadie había leído, aunque había sido aprobada por el consejo.
  • Y un test de cinco minutos para detectar puntos ciegos en tu empresa.

Si te interesa, te lo envío nada más suscribirte.

El ebook viene de regalo aquí:

Es gratis,

y si no te gusta y te vas,

también.